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Desmemoriados

La tormenta de mentiras en que se convirtió el mundo es solo el insignificante resultado de una historia que nació antes de que pudiera darme cuenta y que ahora temo, bajo la lucidez esquiva que intermitentemente me acompaña, no me dejará hasta el día que decida dejar de respirar. -           Sí, hablamos de decisión. Último acto de libertad en una necia suma de responsabilidades injustificadas pero manifiestas. Si pudiera situarme en un momento nítido del pasado , para desde allí avanzar y disipar la niebla, este ejercicio de tortura voluntaria sería innecesario. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos repetidos, constantes y meticulosos, el aplastante fracaso me sacude una y otra vez, profético y necio ante las nauseas que anteceden al vómito desmemoriado de mi presente constante. -           Es como si me despertara cada día en el último centímetro de un camino unidireccional que tien...

+Cotidiano+

Todos los días despierto en un colchón hecho de gente muerta, de la que conozco y de la que no, de aquella por la cual pude hacer algo y no hice, y de aquella donde algo hice y no funcionó. Me despierto y aparto mi cabeza de la almohada rellena de ojos excitados, condenados a estar abiertos hasta que se les haga justicia, obligados a no parpadear por si alguien se atreve a sostenerles la mirada. Despierto quitándome las sábanas de encima, pesadas como los huesos rotos que nadie ayudó a sanar, que no tienen condenas ni culpas. Despierto sudando por las cobijas creadas con el cabello de las niñas que ya no crecieron más. Desayuno con las noticias de la masacre de moda, contando las cabezas que ya no pertenecen a sus cuerpos, buscando sonrisas en los dientes ensangrentados que ya no tienen labios que los cubran, en una obra surrealista de carcajadas de violencia desmedida. El café que me despierta lo cultivaron campesinos muertos, con familias muertas, en campos muertos. Sabe a m...