Cosas Simples

Y las cosas simples se filtran
por la rendija de la puerta.
Con la luz que trae al puerto las tristezas,
Y que esconde del desgano la existencia.

Hablando de horas, de minutos, de reuniones;
Olvidando el hastío, la bruma y el silencio.
Obligando a las piernas al vacío,
Empujando la rutina una vez más.

Pero cierro los ojos un instante,
Como arropando con los párpados las dudas.
Abrazando en el último suspiro de sospecha,
El ilusorio anhelo del mundo que se acaba.

Guardando hasta la próxima noche
la inquietud de no encontrarme.
Escondiendo tras lo simple,
La complejidad de los absurdos.

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